Publicado en Mongabay.com por Benjamín Bravo, Nicolás Cerpa y Nicolás Sepúlveda, 5 de Marzo 2026. Fotografía de Nicolás Sepúlveda.
- En las bases de datos de los organismos fiscalizadores se acumulan cientos de procesos sancionatorios que tienen como protagonista a la industria salmonera.
- Mongabay Latam recopiló y ordenó la información que incluye casos graves y de extrema gravedad que provocaron daño ambiental en las regiones más australes de Chile.
- En paralelo, la industria se resiste a la fiscalización y reclama en la prensa por un exceso de regulaciones que estarían frenando su negocio.
- El presidente electo Kast le da la razón a las empresas.
En la Isla Juan, en la Región de Magallanes, la empresa Cermaq —propiedad de la japonesa Mitsubishi Corporation y tercera mayor productora mundial de salmón del Atlántico— administra su centro de engorda de salmones desde un pontón con vista a un cordón montañoso que hace confluir en el paisaje la nieve y el mar. Un pontón es un barco amplio con oficinas y bodegas, y desde él Cermaq controla las ocho jaulas donde crecen los 650 000 salmones que tienen en producción en este centro.
Hasta este pontón arribaron el 22 de octubre pasado, y luego de un viaje de tres horas por tierra y mar desde Punta Arenas, dos fiscalizadores del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), cuya misión era inspeccionar que la empresa estuviera cumpliendo las normas a las que la obliga su permiso ambiental. Pero como ha ocurrido cientos de veces durante los últimos años, los funcionarios descubrieron tres incumplimientos y una infracción grave, por lo que presentarán una denuncia. Al interior de las oficinas del pontón, los fiscalizadores notificaron a los representantes de la empresa.
La industria salmonera es una de las más relevantes económicamente en el país, pero desde hace varios años está en tensión con los organismos fiscalizadores, una tensión que se ha transformado en un problema político.
Cermaq es un buen ejemplo de ese conflicto. Controla un negocio bullente: solo en 2024 obtuvo retornos por 631 millones de dólares gracias a las decenas de centros de cultivo que opera en la zona austral de Chile, desde donde exporta salmones a Estados Unidos, Asia y Brasil. Pero, en paralelo, acumula 20 procesos sancionatorios en la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), el organismo encargado de velar por el cumplimiento de las normas ambientales.
Ese paralelo se repite en toda la industria salmonera: ingresos multimillonarios y un número elevado de denuncias y sanciones por incumplimientos.
Desde el mundo científico y ambiental, se critica que la industria salmonera provoca un daño permanente en las áreas donde opera, y la industria responde que los daños son menores comparados con los beneficios económicos que se entregan al país. Según cifras de Salmonchile, uno de los gremios de los salmoneros, su actividad representó en 2021 el 1.7 % del Producto Interno Bruto de Chile.
¿Qué tan menores son los daños provocados por la industria? Para cuantificar el impacto y poner cifras a la tensión entre el sector ambiental y el salmonero, Mongabay Latam viajó a la zona austral del país para acompañar a funcionarios del Sernapesca en sus fiscalizaciones y analizó las denuncias presentadas por ese organismo, además de los procesos sancionatorios abiertos por la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), los organismos estatales que concentran la fiscalización a la industria.
Tras procesar los cientos de datos oficiales obtenidos y revisar uno a uno los expedientes sancionatorios disponibles en la base de datos de la SMA, los hallazgos son contundentes: el Estado ha abierto un total de 710 procesos contra la industria, entre denuncias y expedientes sancionatorios.
El análisis arrojó que durante los últimos cinco años, Sernapesca presentó 475 denuncias contra empresas salmoneras por incumplimientos graves de la norma en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, donde se concentra la industria. Los motivos van desde la sobreproducción —que es cuando una empresa produce una cantidad superior a la que está autorizada en su permiso ambiental—, problemas de mantenimiento de los centros, escape de miles de salmones de sus jaulas, contaminación de playas y la entrega de información falsa a los fiscalizadores.
En paralelo, desde que la SMA comenzó a funcionar, a fines de 2012, ha impulsado 235 procesos sancionatorios contra centros productivos vinculados a la industria salmonera. Los motivos son los mismos: incumplimientos de las normas establecidas para prevenir la degradación de un ecosistema marino único en el mundo.
475 denuncias por no respetar las reglas
El Sernapesca y la SMA son, principalmente, los organismos estatales encargados de la fiscalización a la industria. Mientras el primero ejerce un control cotidiano y aplica también prácticas de prevención, el segundo abre los procesos sancionatorios una vez que la norma ya fue violada.
Cuando el Sernapesca detecta las irregularidades, puede presentar denuncias ante la SMA y también ante la fiscalía, los tribunales civiles o la Subsecretaría de las Fuerzas Armadas, dependiendo del tipo de infracción.
Según el registro interno del Sernapesca en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, entre enero de 2021 y septiembre de 2025, se presentaron 475 denuncias contra empresas salmoneras por incumplimientos de las normas.
Aysén es la que concentra la mayor cantidad de denuncias con 203 casos. Le siguen Los Lagos con 142 y Magallanes con 130.
El Sernapesca denuncia tres tipos de faltas: las ambientales, como escapes de peces, problemas en la mantención y limpieza de los centros, además de estructuras construidas fuera del área concesionada; las sanitarias, como el mal manejo en la mortalidad de los peces, entrega de información falsa o fuera de plazo a las autoridades, o el uso incorrecto de tratamientos farmacológicos a los salmones; y las operacionales, que directamente son por sobreproducción.
Entre 2021 y 2025 la mayor cantidad de denuncias se presentaron ante la SMA (267) y otras 144 llegaron directamente al sistema judicial (tribunales o fiscalía). Los casos más graves incluyen la mortalidad masiva de salmones, vertimiento de desechos en el mar y la fuga de miles de peces desde las jaulas de los centros de producción.
Las denuncias que llegaron a la Justicia
Son 144 los casos que Sernapesca llevó ante tribunales o el Ministerio Público, tras considerar que habían responsabilidades civiles o penales en las irregularidades detectadas en sus fiscalizaciones. Del total, 59 corresponden a la región de Aysén, 55 a la de Los Lagos y el resto a Magallanes.
El 25 de agosto pasado la Corte Suprema ratificó una multa de 1000 Unidades Tributarias Mensuales (UTM) (cerca de 70 000 dólares, según el valor de cambio de entonces) y la suspensión temporal de un centro de producción de la empresa Caleta Bay Mar, dado que la Justicia acreditó que la salmonera entregó información falsa a las autoridades.
El proceso detectó que no se reportó el destino de más de 50 000 salmones. La empresa se defendió indicando que aquello formaba parte del margen de error que permite la norma, pero ese argumento no fue aceptado por la corte.
En el caso de Aysén, la región que tuvo más denuncias judicializadas, las causas van desde problemas con el manejo de la mortalidad de los salmones (cuando la cifra es muy elevada puede aumentar el daño ambiental de la zona marítima donde opera el centro), incumplimiento en la frecuencia de los muestreos sanitarios y la entrega de información falsa a los fiscalizadores.
En total fueron 25 las condenas en esa región que implican multas que varían desde 50 hasta 1000 UTM (unos 80 000 dólares, según el valor de cambio actual). La mayoría de las causas que terminaron con sanciones en primera instancia, dice el Sernapesca, fueron a empresas que presentaron información falsa o incompleta, hicieron tratamientos con antibióticos fuera de plazo e incumplieron programas sanitarios. Las empresas salmoneras con más denuncias ante la Justicia en esa región son Exportadora Los Fiordos (11); AquaChile (ocho); Cultivos Yadrán (seis); Mowi Chile y Salmones Blumar (cuatro).
Las empresas no respondieron las preguntas de Mongabay Latam. | Continuar leyendo el reportaje completo y sus infografías en Mongabay Latam
